domingo 27 de septiembre de 2009

Novedades en Bonsai-Do

Hola amigos:

Esta semana les he preparado un reportaje muy especial para mi. Especial tanto por el árbol como por los recuerdos que el mismo evoca. Se trata de La historia de mi granado, uno de los bonsái de mi colección que más suele gustarle a quienes me visitan. Quizás sea por el colorido de sus flores y sus frutos, que junto al tamaño del árbol, hacen que éste no pase desapercibido. Se que todavía le falta un largo camino por delante para convertirse en un bonsái de cierta calidad, pero la belleza típica de su especie no puede discutirse. Accede desde la sección Historias de mis bonsái, o haciendo click aquí.

Hasta la próxima!

Martín

lunes 21 de septiembre de 2009

IMPERDIBLE!!!!


Consultas a: http://ar.mc1104.mail.yahoo.com/mc/compose?to=cristian.cangaro@aes.com

domingo 20 de septiembre de 2009

Novedades en Bonsai-Do

Hola amigos:

Esta semana he querido compartir con ustedes algunos trabajitos sencillos.

Hace un tiempo atrás publiqué un artículo llamado Un Ligustro sin carácter... Hoy les he querido mostrar como avanza el mismo. puedes verlo en la sección Historias de mis bonsái, o haciendo click aquí.

También me puse a jugar con un plantón, no con la idea de lograr un gran bonsái, sino por el simple motivo de practicar, de jugar. Quizás tu puedas hacer lo mismo!! Accede al artículo Nada más que un palito desde la sección Simples Diseños, o haciendo click aquí.

Como desde hace varios años, mis "hermanos de savia" vinieron de visita. Puedes ver algunas fotos de lo acontecido en la sección Mis amigos "bonsaistas" o haciendo click aquí.

Espero que disfrutes de estos artículos que te he preparado especialmente.
Martín

lunes 10 de septiembre de 2007

COMENTARIOS GENERALES

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domingo 9 de septiembre de 2007

Maestros de Bonsai?

Hace días, o semanas, o quizás meses, que una idea anda dando vueltas en mi cabeza. Como en cualquier otra empresa en la que el ser humano se embarca, el bonsái tiene sus facetas, y cada aficionado o profesional, su preferencia por una de ellas. Yo soy un enamorado de la difusión del bonsái, de la enseñanza, y es por esto que armé este blog, para compartir, no para “demostrar” ni menospreciar el trabajo ajeno, sino para mostrar mi manera de trabajar, y de sentir el bonsái, en resumen: MI EXPERIENCIA.
Soy habitué de varios foros, y es gracias a ellos que muchas personas de diferentes geografías pueden conectarse e intercambiar opiniones. Muchos son los que se benefician de este intercambio. Pero no todo lo que reluce es oro!!! Muchos olvidan que el bonsái es un “verbo”, una “acción”.
Conozco a muchas personas que HABLAN de bonsái, pero que no pueden demostrar sus conocimientos de la manera en que estos deben ser demostrados: con sus plantas, sus bonsái, sus obras. Esto, que parece tan simple, suele ser el común denominador en el bonsái argentino. Muchos opinan, debaten, discuten, CRITICAN, pero nunca muestran una obra de su autoría...... Gensho Uema, un Maestro de Bonsái de la Ciudad de Córdoba, llama a esta gente "opinadores del bonsái". Alejandro Sartori, otro Maestro de Bonsái, de la Ciudad de Buenos Aires, dice que el D.N.I. (Documento Nacional de Identidad) de un bonsaista son sus plantas. Pues bien, yo creo que es así!!! Cuantos seudo-maestros hablan de bonsái pero nunca muestran UN bonsái!!!
Lamentablemente, la informática, los mail, los foros, son herramientas que esta gente utiliza para mostrar una imagen de lo que no son, para engañar, utilizando solo palabras. Como si hablando solamente se construye un bonsái!!!El bonsái solo puede aprenderse a través de la repetición continua de las técnicas aprendidas (TRABAJANDO), luego, cuando hemos incorporado las mismas y no necesitamos "pensar" en ellas, es cuando nace el arte, la creatividad. Cuanta gente habla del bonsái natural!! La mayoría de estos seudo-maestros lo hace...... Pero existe un bonsái natural? Si el bonsái es un arte, y en cualquier arte interviene la mano del hombre, entonces no podemos hablar de bonsái natural. Creo que esta es una excusa para no hacer lo que NO SE SABE HACER.
Si nuestro arte solo se limita a mantener plantas en maceta, sin ninguna técnica o intención aplicada, porque hablamos del ARTE del BONSAI? No seriamos solamente meros cultivadores?

Este es solo un pensamiento en voz alta, hecho entre amigos…..

Que opinan ustedes?

sábado 26 de mayo de 2007

Bonsai, en contra de la naturaleza?

El arte del bonsái es uno de los mas controvertidos, están los que aman a la naturaleza y ven en ellos toda la grandeza del mundo vegetal, por otro lado están los detractores, los que consideran al bonsái como algo artificial, algo antinatural, e incluso comparan a los árboles con las niñas chinas a las que les dejan pequeños zapatos para que no crezcan sus pies, mientras que muchos son los que dudan y se preguntan ¿No es quitarle la libertad? ¿No sufre? ¿No es una tortura?.
Detengámonos un momento y reflexionemos: ¿Por qué un espinillo de 20 años de edad alcanza los 6 metros aproximadamente en tierra fértil y con un clima benigno como el de Buenos Aires, mientras que otro de la misma edad, creciendo en una grieta en las sierras cordobesas, no supera el metro? Los arboles, a diferencia de los animales, se adaptan al medio en que viven y no por esto unos sufren mas que otros.
Las leñosas de una misma especie llevan en sus genes mas o menos los mismos parámetros de crecimiento: altura, forma característica de desarrollo, tamaño de sus hojas, etc. Pero todos estos parámetros se modifican en base al medio en el que crecen, al clima y a otros muchos factores externos. Es gracias a esta capacidad de adaptación que podemos cultivar árboles en macetas pequeñas, simplemente se adaptan al espacio reducido de una bandeja.
Yendo un poco mas lejos y si observamos a los árboles en la naturaleza, veremos que ellos nos cuentan su historia, historias de viento, tormentas, sequías, incendios o de calma y bonanza. Estas historias son el alma del árbol y es lo que nosotros, los que hacemos bonsái, debemos buscar en nuestras plantas.
Nosotros no vamos en contra de la naturaleza, ella hace el trabajo, nosotros solo lo dirigimos.


"El bonsái nace del deseo de llevarnos a casa una pequeña parte de la naturaleza, de traer al seno de nuestro hogar la paz y respeto que emanan los viejos árboles."

Martín Erculiani

El alma de un árbol, cuestión de carácter

Cuando observamos árboles en la naturaleza, seguramente nos llaman la atención aquellos que por sus características especiales se destacan por sobre sus hermanos. Puede que esta característica diferenciadora sea la forma de su tronco, cicatrices de heridas producidas por las inclemencias del tiempo, su edad o simplemente el aura que irradian.
Esto es el alma del árbol, su carácter, y es lo que nosotros, los que hacemos bonsái, debemos imitar en nuestra obra.
Si observamos detenidamente estos ejemplares "especiales", notaremos coherencia en todas sus partes, algo que no siempre somos capaces de proyectar en nuestro trabajo. La copa, el trono y sus raíces forman parte de un conjunto armónico.
Muchas veces vemos bonsái incoherentes, con troncos retorcidos, mucha madera seca y copas frondosas, con sus ramas y masas de verde tan mimadas que parecen ser la fusión de dos árboles. Esto es, en la mayoría de los casos, el resultado de una incorrecta aplicación de técnicas de envejecimiento artificial o el de utilizar árboles recolectados (yamadori) y modelarlos como se de una planta de vivero se tratara. Si algún tipo de inclemencia imprimió una forma retorcida al tronco, también lo hizo con sus ramas. La naturaleza no obra de manera selectiva y solamente en una parte del árbol, lo modifica en su conjunto.
Con esta idea en mente, debemos reflexionar sobre nuestras propias creaciones ¿Son mis plantas coherentes?, ¿cuentan una historia?, ¿tienen carácter?.
No quiero ser malinterpretado, no digo que todos nuestros bonsái deban mostrar un aspecto de sobreviviente, también pueden emanar un carácter dulce y suave, como el de los árboles creciendo en un valle al abrigo de las montañas. Lo que sugiero es una aproximación más racional, más coherente en el diseño y modelado de nuestros bonsái.
La técnica nos permite realizar casi cualquier cosa, como un sauce en estilo vertical formal, pero esto no es la esencia de nuestro arte. Imitemos a la naturaleza no doblegando nuestros árboles, solo guiémoslos con suavidad, mostrando su carácter, su alma.


Martín Erculiani